Como si trabajara en un laboratorio soviético de la era de Stalin, Freixes manipula los materiales audiovisuales, borra rastros, personajes, huellas y sombras, para crear una nueva realidad. Mediante una paciente labor de borrado, píxel a píxel, Freixes ha creado en Alone una divertida sátira del hombre más hombre: el vaquero, el solitario, el que jamás logrará volver a casa, el que no necesita de nadie. Se trata de una versión hiperbólica del found footage, que recorre el camino contrario al del cine de archivo tradicional: despojar en lugar de acumular.