La diversión y la muerte bailarán entre sí, convirtiendo la vida en un juego.
Basado en la obra anónima del siglo XVI Dança General de La Muerte, el Ateneo de Madrid propone un baile de máscaras donde diversos personajes interactúan con el público.
La obra consta de más de seiscientos versos y en ella, la Muerte va llamando a bailar a diversos personajes, como el Papa, el Obispo, el Emperador, el Sacristán, el Labrador, etc., al tiempo que les recuerda que los goces mundanos tienen su fin y que todos han de morir. Todos caen en sus brazos.