Una enorme lona de 15 x 15 metros con 900 círculos de colores cubre el suelo de la plaza permitiendo jugar a 225 personas a la vez. Como si fuera la ruleta de la fortuna, un speaker hace girar las manillas de un reloj que dictan el color donde los jugadores deben colocar sus manos o pies. Un enredo de colores para una noche en blanco.
Esta noche dedicada al juego, madrileños y visitantes tienen la oportunidad de jugar en un enorme Twister instalado en la plaza de Colón.